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RINITIS ALÉRGICA

Es una enfermedad de la nariz por inflamación de su tejido y mucosa. Se caracteriza por los síntomas de estornudos, comezón, congestión y escurrimiento de moco claro; ya sea de forma continua o intermitente. Puede estar asociado a diferentes factores que la activan siendo lo principal la alergia ya sea mediada por anticuerpos de tipo E o sustancias que liberan diversas células del sistema inmune, incluso la combinación de ambos. Sus causas alérgicas pueden ser por el polvo, pólenes de plantas, pastos, malezas, árboles, hongos, ácaros del polvo, animales o insectos. También puede ser debida a alergia a alimentos o medicamentos.

Se clasifica de acuerdo a la severidad en leve y moderada/persistente, esto por la intensidad de los síntomas y la afectación sobre la calidad de vida, sueño y actividad laboral o de escuela. La rinitis alérgica afecta a 500 millones de personas en el mundo, siendo de 100 millones en Europa y Norteamérica. La prevalencia en México va del 7% hasta el 42% según la población estudiada.

Aproximadamente una cuarta parte de todos los pacientes con rinitis alérgica cursan con asma o la desarrollarán en algún momento de su vida si son dejados a libre evolución. Los niños con rinitis alérgica tienen hasta 4 veces más riesgo de padecer asma que niños sin rinitis alérgica. El diagnóstico de la rinitis alérgica es clínico indicando los síntomas que antes se mencionaron. También se apoya en los datos de la exploración física que el médico documenta en la nariz.

Para fundamentar la base alérgica de la enfermedad se realizan las pruebas cutáneas de alergia que investigan a que es alérgico el paciente de forma precisa. El tratamiento consiste en medicamentos anti-inflamatorios de la nariz y antialérgicos como los antihistamínicos y los antileucotrienos. Para erradicar la enfermedad alérgica del paciente debe evitar la exposición con lo que resultó alérgico y utilizar vacuna específica de alergia ya sea en forma oral o inyectada durante 3 a 5 años. Esto detiene la progresión de la enfermedad y la posibilidad de desarrollar nuevas enfermedades alérgicas.

ARIA 2008
ASMA

La definición de asma es la siguiente:

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de la vía aérea (pulmones) en la que participan células y elementos celulares, se manifiesta principalmente con tos de predominio matutino o nocturno que se asocia a cambios variables de la vía aérea con síntomas asociados de sibilancias (silbido de pecho), dificultad para respirar, opresión en el pecho, que mejora en forma espontánea o con tratamiento. La prevalencia del asma depende de cada país y va desde 4% hasta 25%, en nuestro país es de aproximadamente 17%. El asma se clasifica también de acuerdo en la severidad en leve y moderada/persistente y en el tiempo en intermitente o persistente. También se debe clasificar de acuerdo a su control, esto es en controlada, parcialmente controlada y no controlada; de acuerdo a la afectación de los síntomas en la actividad, sueño, trabajo o escuela.

El diagnóstico es clínico de acuerdo a los síntomas que el paciente presente y se debe apoyar en un estudio de función pulmonar (espirometría). De 60 a 85% de los pacientes asmáticos tienen un fondo alérgico, por lo cual se debe investigar a que es alérgico el paciente con pruebas cutáneas de alergia, que deben ser realizadas por el médico Alergólogo. El tratamiento básico del asma consiste en la administración de esteroides inhalados, en conjunto evitar exposición de lo que el paciente es alérgico así como factores que la exacerban como tabaquismo, contaminación, infecciones respiratorias virales, etc. También es importante utilizar la vacuna específica de alergia para eliminar la base alérgica de la enfermedad y evitar la progresión a otras enfermedades alérgicas.

GINA 2017
DERMATITIS ATÓPICA

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel. Que se caracteriza por lesiones rojas en la piel, comezón intensa, acompañadas de inflamación, huellas de rascado, piel seca y otras manifestaciones generalmente asociadas a las complicaciones de la misma enfermedad como procesos infecciosos por hongos, bacterias o virus. Tiene una evolución muy insidiosa, puede haber periodos largos o cortos de síntomas y remisión. Se presenta en zonas típicas del cuerpo, por ejemplo en niños menores de 2 años se presenta más en cara, mejillas, cuello, pecho y espalda, en preescolares y escolares predomina en pliegues como en el cuello, zonas de flexión de extremidades y tronco. En adultos en zonas de extensión de las extremidades y cara.

La mayoría de los pacientes pediátrico con dermatitis atópica son formas leves que mejoran con tratamiento aplicado en cremas y medicamentos que mejoran los síntomas. Pero las formas moderadas y severas generalmente tienen un fondo alérgico por lo que se requiere evaluar a que son alérgicos, tanto a alimentos como a alérgenos inhalados (polvo, polen, ácaros, animales, hongos, insectos, etc.), para evitar su exposición y utilizar vacuna específica de alergia en caso de requerirlo. Sin embargo no hay que olvidar que el tratamiento básico es el cuidado de la piel con cremas y medicamentos que mejoran los síntomas. Factores externos también aumentan los síntomas de la dermatitis atópica como el estrés, sudor, el sol, el frío, sustancias irritantes como solventes, jabones, detergentes, ciertos metales, etc. Por lo que también hay que cuidar todos estos factores.

La dermatitis atópica es menos común en adultos sin embargo también se presenta. Generalmente son pacientes que desde niños padecieron la misma enfermedad y tuvieron remisión durante algunos años. Esto es la marcha atópica, que significa padecer diversas enfermedades alérgicas a través de los años desde niños hasta adultos, por esto es importante detectar el fondo alérgico para resolverlo completamente. Lo cual se realiza con una evaluación completa con su médico alergólogo apoyado con el tratamiento indicado por el médico dermatólogo.

ALERGIA A ALIMENTOS

La alergia a alimentos se presenta a todas edades pero es más común en edades pediátricas. Hay diferentes manifestaciones de la enfermedad, tanto como síntomas cutáneos (ronchas, piel roja, comezón, inflamación de piel, piel hinchada, piel seca, etc.), digestivos (agruras, eructos, regurgitaciones, dolor abdominal, distención abdominal, mal absorción de alimentos, diarrea, estreñimiento, rozaduras, etc.), respiratorios (tos, infecciones recurrentes de garganta, moco frecuente, estornudos, congestión nasal, sinusitis, flema, bronquitis, asma, inflamación pulmonar, etc.) y/o sistémicos (fiebre, pobre ganancia de peso y estatura, irritabilidad, etc.). La alergia a alimentos se presenta conforme el paciente se expone al alimento, esto implica la frecuencia, cantidad y calidad del alimento que consume. Entre más exposición haya con el alimento más síntomas tendrá el paciente.

Las manifestaciones pueden ser agudas o crónicas, intermitentes o permanentes, dependiendo de la intensidad de alergia que tenga el paciente y la exposición con el alimento. Los alimentos que más causan alergia en los niños son leche de vaca, huevo, soya, trigo, avena, arroz, maíz, chocolate, cacahuate, nuez, frutas, verduras y carnes. En adultos los alimentos más comunes son frutas, verduras, carnes, semillas, cacahuate, nuez, almendra, mariscos, leche, huevo, trigo, avena, arroz, etc. Claro que esto depende de los alimentos que el paciente consume. El diagnóstico se basa en la historia clínica que el paciente le refiera al médico, seguido de pruebas cutáneas de alergia para identificar a que alimento tiene el paciente reactividad y estudios de laboratorio en sangre. Después se realizan retos de alimentos al paciente. Todo esto permite concluir a qué alimento es alérgico el paciente. El tratamiento principal en alergia a alimentos es no consumirlo. Hasta el momento actual no hay vacuna específica o medicamento que elimine la alergia al alimento.

ALERGIA A LA LECHE DE VACA

La leche de vaca es el alimento que más causa alergia en edades pediátricas. Ocupa aproximadamente un 40% de todas las alergias a alimentos en esta edad. Las manifestaciones pueden ser diversas como gastrointestinales (reflujo gastroesofágico, cólico, irritabilidad, llanto frecuente, distención abdominal, diarrea crónica, estreñimiento, rozaduras), respiratorias (tos frecuente, infecciones de garganta frecuente, moco frecuente, congestión nasal, flema en la garganta, bronquitis, neumonías, asma, crisis asmática), en piel (dermatitis atópica, urticaria, hinchazón de la piel), sistémicos (fiebre, falta de crecimiento en peso y estatura), etc. El diagnóstico se basa en la historia clínica que el paciente le refiere al médico y se apoya en pruebas cutáneas de alergia, seguidas de pruebas en sangre y se confirma con reto al paciente.

El tratamiento consiste en eliminar este alimento de la dieta. La mayoría de los pacientes pediátricos podrán consumir nuevamente la leche de vaca y lácteos después de un cierto tiempo de eliminación, puede ser de 1,3 o hasta 6 años. En ese tiempo debe vigilarse un buen aporte de calcio a través de otros alimentos u otras fuentes de apoyo. Por lo que se debe consultar con un especialista en Nutrición pediátrica.

URTICARIA

La urticaria se manifiesta por ronchas que puede acompañarse de angio-edema (hinchazón de la piel). Puede ser aguda (menos de 6 semanas) o crónica (más de 6 semanas). Las ronchas se pueden presentar en cualquier parte del cuerpo, las lesiones cambian de lugar habitualmente en el transcurso de horas o minutos. Pueden ser causadas por procesos infecciosos, alteraciones metabólicas (diabetes, ácido úrico elevado, mal función del riñón o hígado, etc.), intolerancias a alimentos o medicamentos, también puede ser debidas a procesos alérgicos; lo cual ocupa un 30% de las causas. Puede presentarse alergia alimentos, productos químicos que se utilizan en el proceso de alimentos, medicamentos y alérgenos inhalados. El tratamiento básico de la enfermedad consiste en utilizar medicamentos antihistamínicos e investigar la causa de la enfermedad para poder eliminarla. En el caso de pacientes alérgicos se realizan pruebas cutáneas de alergia y al documentar su alergia se elimina la exposición con el alérgeno y se inicia vacuna específica de alergia. Todo esto realizado por el médico Alergólogo.

ALERGIA A MEDICAMENTOS

Cualquier medicamento puede causar una reacción alérgica, desde antibióticos, analgésicos, anestésicos locales o sistémicos, medicamentos utilizados para tratamiento de enfermedades inmunológicas o metabólicas como artritis reumatoide o diabetes. Se puede manifestar con síntomas en piel (ronchas, comezón, piel roja, inflamada, hinchazón de piel), respiratorios (moco, congestión nasal, dificultad para respirar, tos, crisis asmática, etc.) digestivos (dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, distención abdominal, etc.) o diversas (fiebre, malestar general, irritabilidad, etc.). El diagnóstico se basa en la historia clínica, la asociación con el uso del medicamento y se corrobora con pruebas de alergia tanto en piel como en sangre, así como retos al paciente. El tratamiento más importante de la alergia a medicamentos es no utilizarlo nuevamente. En el caso de haber exposición no intencional se utilizan los medicamentos necesarios para mejorar los síntomas que manifieste, desde leves como una dermatitis o urticaria hasta una anafilaxia (reacción sistémica alérgica casi fatal o fatal).

ANAFILAXIA

Es una reacción alérgica grave que puede comprometer la vida del paciente. Las manifestaciones clínicas más comunes son respiratorias (dificultad para respirar, sensación de ahogo, falta de aire, sensación de cuerpo extraño en la garganta, moco en la nariz, congestión nasal, etc.), en piel (ronchas, comezón, piel roja, hinchazón de piel), cardiovasculares (frecuencia cardiaca acelerada, arritmias cardiacas, falta de circulación de sangre en las extremidades, etc.), neurológicas (dolor de cabeza, mareo, pérdida del estado de alerta, convulsiones, etc.), intestinales (náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea). Las causas más comunes son debidas a reacciones alérgicas a medicamentos, alimentos, animales, picaduras de insectos, polvo, pólenes, sustancias químicas. También puede haber anafilaxia sin identificar la causa. El diagnóstico se basa en la historia clínica congruente y se corrobora con exámenes en sangre. Para investigar la causa alérgica se realizan pruebas cutáneas de alergia para alérgenos inhalados (polvo, pólenes, ácaros, insectos, animales), alimentos y medicamentos. También se complementa la evaluación con estudios para alergia en sangre. El tratamiento se basa en resolver el evento agudo con medicamentos como epinefrina, antihistamínicos, esteroides intravenosos, etc. Así como prevención de no exponerse a lo que el paciente es alérgico. Apoyado en vacuna específica de alergia si así se requiere. También los paciente que tienen más de un evento de anafilaxia deben siempre llevar consigo un medicamento (Epipen) que se utiliza al iniciar con síntomas de anafilaxia, para prevenir su progresión y poder evitar casos fatales.

ENFERMEDADES DEL SISTEMA INMUNE:

· Inmunodeficiencias (falta de inmunidad). Infecciones respiratorias recurrentes, sinusitis crónica, amigdalitis, adenoiditis, faringitis, abscesos, neumonías recurrentes, diarrea crónica, infección en piel y otros sitios de manera frecuentes. Falla en el crecimiento de los niños. Mala absorción intestinal, alergia a múltiples alimentos o medicamentos.

· Enfermedades autoinmunes (exceso de inmunidad): lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide juvenil, dermatomiositis, esclerodermia, etc.

· Estimulación del sistema inmune. A través de factor de transferencia, vacunas bacterianas y otros inmunoestimulantes para enfermedades con falta o exceso en la respuesta inmunológica.

Especializado en el estudio, diagnóstico y tratamiento de los trastornos del sistema inmunológico, específicamente aquellos debidos a hiper-sensibilidad conocidas como alergias, así como también las enfermedades relacionadas con inmuno-deficiencias. Nuestra primicia es la atención integral para la correcta salud en niños, adolescentes y adultos, brindando a nuestros pacientes una atención de la más alta calidad mediante tecnología de vanguardia.

Como médico especialista en alergias, sirvo como apoyo para otras áreas de especialidad que se enfrentan a problemas alérgicos o inmunológicos, ya sea como apoyo de diagnóstico o para su manejo integral, pues contamos con la metodología y herramientas especiales para comprobar la causa específica de éste tipo de enfermedades y con la certificación para ofrecer un tratamiento especializado de inmunoterapia cuando esto sea necesario, con toda la infra-estructura bio-tecnológica, para que éste tipo de tratamientos sea seguro y eficaz.

Nuestro consultorio cautiva en un ambiente seguro y agradable para chicos y grandes, mientras nos permite ofrecer un servicio adecuado a las necesidades de nuestros pacientes.

ALERGIA AL HUEVO:

La alergia al huevo se estima que afecta en 0.8 a 2.5% de la población pediátrica, pero hay reportes de Australia que en lactantes es hasta de 8.9%. Es una alergia que puede ser severa o grave, ya que puede haber eventos de anafilaxia o tan solo dermatitis atópica. La alergia al huevo puede predisponer a padecer alergia de otros alimentos. La resolución de esta alergia es a través de los años, siendo que a los 12 años de edad la mitad de los pacientes alérgicos lo tolerarán. También hay alergia al huevo en adultos y se estima en 0.2%.

La forma de manifestar alergia al huevo, es a través de dos mecanismos generales, los rápidos (mediados por inmunoglobulina E) y los tardíos (mediados principalmente por células). Que se manifiestan habitualmente en horas o días (los primeros y los segundos). La mayoría de los pacientes alérgicos al huevo lo hacer a través de mecanismos rápidos.

Las 5 principales proteínas alergénicas en el huevo son: ovomucoide, ovalbúmina, ovotransferrina, lisosima y albúmina. La mayoría de ellas están presentes en la clara.

La edad de presentación es habitualmente en el primer año de vida, al introducir el huevo a la dieta del lactante, manifestando principalmente urticaria, angioedema o dermatitis atópica, aunque puede haber anafilaxias. La mayoría de los niños alérgicos al huevo (60-80%) puede tolerar huevo horneado, pero no cocido o crudo. Habitualmente los alérgicos al huevo no pueden tolerar huevo de otras aves, pero si pueden tolerar la carne de pollo.

El diagnóstico lo realiza el médico alergólogo en base a pruebas de alergia en piel y/o en sangre. El tratamiento es evitar el huevo en todas sus presentaciones.